
BIOGRAFÍA
Nací en Lima en 1982, en una ciudad que respira historias y canciones escondidas en cada esquina. Desde muy joven comprendí que la música no era solo un refugio, sino también un lenguaje capaz de nombrar lo invisible, sanar heridas y tender puentes entre las personas. A los veinte años, con una guitarra como única aliada y versos escritos al borde de la madrugada, comencé a recorrer pequeños bares limeños, iniciando un camino que, sin saberlo entonces, terminaría convirtiéndose en mi vida.
Mi primer concierto lo ofrecí en 2002 en el desaparecido Bunker, un espacio emblemático para quienes comenzábamos a soñar con escenarios. Aquella noche compartí música con mi primo, el cantautor y director coral Enrique Vargas Machuca. Fue el inicio de un viaje que continúa hasta hoy: uno en el que la música ha sido siempre mi brújula.
En 2004 grabé mi primera maqueta, El Eterno Aprendiz, junto al músico y productor Edgar Casas. Este trabajo se convirtió en mi carta de presentación y me abrió las puertas de diversos escenarios y festivales en el Perú. Años después, en 2016, el cantante y productor Víctor Hugo Valdez le dio nueva vida al material remasterizándolo y llevándolo al universo digital, donde encontró nuevos oídos y nuevas historias.
En 2007 decidí ampliar el proyecto y formar una banda de soporte llamada Sociedad Anónima, integrada por Junior Acevedo (bajo), Piero Osambela (batería), Juan Retamozo (vientos) y Ángel Santa Gadea (teclados). Con ellos viví años intensos de conciertos y escenarios locales que fortalecieron mi identidad musical y mi visión como compositor.
A lo largo de este camino he tenido la oportunidad de compartir escenario con diversos artistas nacionales e internacionales, experiencias que confirmaron para mí que la música es, ante todo, un lenguaje universal.
En 2020 lancé mi primer álbum de larga duración, Las Canciones que Perdí, producido en mi propio estudio y con la colaboración de mi hermano y cómplice musical, Junior Acevedo, quien participa como músico, arreglista y director musical en gran parte de mi trabajo. Este disco consolidó mi propuesta sonora, en la que conviven el rock y el pop con letras profundamente personales.
En 2022 presenté De Cara al Sol, un álbum conceptual que marcó una nueva etapa en mi desarrollo artístico. Ambas producciones fueron enviadas a consideración de los Latin GRAMMY Awards, ampliando el alcance de mi música dentro de una escena cada vez más diversa.
Además de mis proyectos personales, he participado activamente en la producción musical de otros artistas, aportando mi experiencia como productor y arreglista, y extendiendo mi visión creativa más allá de mi propia obra.
En 2024 tuve el privilegio de ser incluido en el IV tomo de la Enciclopedia del Rock Peruano del escritor Pedro Cornejo, un reconocimiento que recibo con profunda gratitud. Asimismo, formo parte de instituciones que promueven y defienden la música como patrimonio cultural, entre ellas la Academia Latina de la Grabación (Latin GRAMMY’s), la Unión Peruana de Productores Fonográficos (UNIMPRO), la Sociedad Nacional de Intérpretes y Ejecutantes de la Música (SONIEM) y la Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC).
Mi música busca tender un puente entre pasado y presente. Está hecha de memoria, de raíces y de sueños. Cada canción es una forma de preservar y celebrar el patrimonio cultural inmaterial de mi país. Canto para no olvidar, produzco para compartir y sigo creyendo que la música es, ante todo, una fuerza capaz de unir.
- Paolo Acevedo












